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uestra
Congregación, las Hermanas Misioneras de San Columbano, nació
en Irlanda en 1924 como respuesta a la necesidad de contar con la
colaboración cle un grupo de mujeres comprometidas para la
formación Cristiana en la China.
Fue el Columbano P. John Blowick quien lanzó la llamada
a las mujeres de Irlanda y su impulso misionero hizo eco en los
corazones de muchas mujeres, entré ellas Frances Moloney
nuestra cofundadora.
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Hermanas Columbanas atienden a enfermos.
Su cuidado compasivo a los pobres, les ganó la eterna
gratitud del pueblo chino. |
Nuestras primeras hermanas fueron a la China, para acompañar
a este pueblo en su Oración Cristiana a través de
la catequesis, enseñando en los colegios, formando comunidades
y brindando asistencia médica a los enfermos en clínicas
y hospitales. Luego, extendieron su apostolado a la República
de Filipinas, Hong Kong, Myanmar (Burma), Corea y Pakistán.
En el año 1962, respondiendo al llamado del Papa Juan XXIII,
nos dirigimos a sudamérica para participar en la evangelización
en Perú y Chile.
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Hna. Eileen Roe visita a una familia
vecina. |
Nuestra labor pastoral en el Perú la iniciamos en la Parroquia
Santísimo Sacramento de Condevilla en 1962. Con el tiempo
nos hicimos presente con nuestro esfuerzo misionero en Independencia,
Ermitaño, San Martín de Porres, Recuay, San Germán,
Ica, Canto Grande y Huaycán. Acudimos también periódicamente
durante el año a los pueblos de la sierra y en la selva para
acompañar al pueblo de Dios en su camino de fe.
Trabajamos juntos con la gente en las diversas áreas pastorales:
en el área de salud brindando atención médica
en Postas Médicas, clínicas y hospitales, formando
Promotores de Salud y visitando a los enfermos.
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Hna. María Mulcahy acompañando
a unos misioneros laicos en Quipán, Canta. |
También participamos en la Catequesis de niños, adolescentes,
jóvenes y adultos, en la Pastoral Social con los enfermos
mentales, discapacitados y encarcelados. Fue en su labor con los
presos en el penal de San Pedro de Lurigancho que, nuestra Hermana
Juana Sawyer fue tomada como rehén y dio su vida en el año
1983.
Acompañamos también a las mujeres peruanas, cuyas
maravillosas virtudes admiramos, promoviendo su liderazgo en talleres,
comedores y clubes de madres.
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Primeras Columbanas en el Perú
- 1962. Hnas. Maura Ryan, Juana Casey, Victoria Ryan y Juana
O'Donovan. |
Como Misioneras Columbanas, conocemos que el "diálogo",
el intercambio cultural y la promoción humana de los pueblos
nos acogen, tienen que ser el centro de nuestro carisma.
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Gracias a nuestra voluntad de diálogo y a
nuestro deseo de escucha, hemos logrado descubrir las riquezas culturales
del pueblo peruano, el carisma de su gente, su acogida, su fe y
esperanza, la manifestación profunda de su religiosidad popular,
su inmensa apertura a la Palabra de Dios.
Hace siete años iniciamos nuestra Casa de Formación
en Independencia para la promoción de las vocaciones religiosas
en nuestra congregación. Fruto de este trabajo, hoy, tres
religiosas peruanas: Patricia Andonaire trabaja en las Filipinas,
Rebeca Duque en Chile y Eufrasia García en Perú. Ya
están compartiendo el carisma Columbano con los hermanos
y hermanas de dichos pueblos, y pronto se integrarán a nuestra
comunidad dos peruanas más. La presencia de nuestras hermanas
peruanas nos llena de orgullo por su acogida a nuestro carisma y
nos anima mucho a continuar trabajando al lado del pueblo peruano
al que tanto queremos, con el que tanto nos identificamos y con
el que formamos ya una sola familia.
Hermana Juana Sawyer
La Hna. Juana Sawyer hacía su apostolado entre los prisioneros
de la cárcel de San Juan de Lurigancho. En aquél día
fatídico hubo un motín en la cárcel donde se
tomaron a varios rehenes. Nueve presos solicitaron la entrega de
una ambulancia y garantías para escaparse, llevando cuatro
rehenes. La Hna. Juana fue una de ellas.
A poca distancia de la prisión policías estratégicamente
colocados abrieron fuego contra la ambulancia, seguida por varios
patrulleros. Al abrirse las puertas, después de la balacera
despiadada, siete presos estaban muertos y la Hna. Juana agonizaba
de cinco impactos de bala.
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La Hna. Juana Sawyer en brazos de un
policía, luego de ser acribillada. |
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